Todo es pasajero. Lo de afuera y lo adentro tienen importancia para Dios. Lo experto es importante, pero si no nos ocupamos de nuestro corazón, de nada sirve. Sobre toda cosa guardada debemos guardar nuestro corazón.
Todo es pasajero. Lo de afuera y lo adentro tienen importancia para Dios. Lo experto es importante, pero si no nos ocupamos de nuestro corazón, de nada sirve. Sobre toda cosa guardada debemos guardar nuestro corazón.