Madre Catalina Rodriguez, beata cordobesa que, bebiendo de la huella que dejaron los jesuitas, fundó una comunidad, que acompañara entre otras cosas la promocion de los ejercicios espirituales ignacianos, colaborando con la Obra del Cura Brochero. Una mujer, que se comprometió con la dignidad de la mujer... Alli, donde el Corazon de Jesus la enviara.