Como José en Génesis 42, es posible pasar por tantas cosas que ya no te acuerdas del sueño que
Dios te dio. No olvides los sueños que Dios te ha dado. Si ya se te olvidaron, Dios puede restaurar
esos sueños otra vez. ¡Si Dios dijo que sucederá, sucederá! Dios cumplirá los sueños que te ha
dado para alcanzar una gran cosecha.