Hoy nos dice Jesús: “Habéis oído que se dijo, no matarás. Pero yo os
digo: todo el que esté peleado contra su hermano lo mató en su corazón”.
Por eso, quién insulta a su hermano, lo mata en el corazón; quien odia
a su hermano, mata a su hermano en el corazón; quien critica a su hermano,
lo mata en su corazón. Quizá no nos damos cuenta de esto, y luego vamos
despachando a uno y a otro, vamos criticando a todos como si uno fuera
mejor que nadie. Y esto es matar al hermano.