El ingeniero Juan Borus, especialista del Instituto Nacional del Agua (INA), analizó la situación hídrica de la región y advirtió que las condiciones del río Paraná siguen siendo críticas, con niveles bajos que podrían prolongarse durante la primera mitad de la primavera.
“Nuestros ríos muestran un escenario singular. En la alta cuenca del Paraná en Brasil y en el río Paraguay vemos una sequía que recuerda a lo vivido en 2020 y 2021, mientras que en la llanura pampeana el problema es el exceso de agua y anegamientos severos”, explicó.
Según Borus, este contraste se debe a forzantes climáticos regionales más que a la influencia de los fenómenos Niño o Niña:
“Desde abril lo que manda son los forzantes regionales. Eso define dónde llueve y dónde no, y nos obliga a seguir muy de cerca cada variación”.
En cuanto a la región, señaló que “el caudal que pasa por Yacyretá se sostiene con lluvias erráticas en Misiones, el este de Paraguay y la cuenca del Iguaçu. Hoy estamos en valores de aguas medias-bajas, sin perspectivas de repunte inmediato”.