Juana de Arco, también conocida como la Doncella de Orleans, fue una joven campesina francesa que tuvo un papel crucial en la restauración de la corona francesa en la Guerra de los Cien Años. Profundamente convencida de su misión divina y, con tan sólo 17 años, condujo a los franceses a la victoria en Orleans contra los ingleses. Al final, fue víctima del rígido sistema político y social medieval.