En esta oportunidad hablamos de una triste y compleja película: Eternal sunshine of the spotless mind (2004, Michel Gondry) Protagonizada por Jim Carrey como Joel y Kate Winslet como Clementine que, gracias a un gran guion, nos recuerdan que las cosas pasan por algo y no se pueden borrar, que el dolor de la perdida no tiene que tapar los buenos momentos y que la venganza no es buena, mata al alma y la envenena.