Camisa de chalís, bigotitos de Tatán y pólvora más que talco en los chimpunes. Su nombre completo era ya poesía -Roberto Carlos- y a los 18 años, con Sporting Cristal en 1991, el Chorrillano debutó en el fútbol. Y aunque fue celeste en sus inicios, el Chorri fue un jugador de selección, nunca dividió a nadie por el color de su camiseta. Por años, casi 20, Palacios se convirtió en el rostro de un equipo en el que no se creía y fue en Rusia, con Perú clasificado, que cumplió el sueño que tanto merecía de estar en un mundial.
See omnystudio.com/listener for privacy information.