Salmos 41: 2-3. 42: 3-4
“Estoy sediento del Dios que da la vida. Como el venado busca. El agua de los ríos,así, cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío. Del Dios que da la vida está mi ser sediento.¿Cuándo será posible ver de nuevo su templo? Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi guía y hasta tu monte santo me conduzcan, allí donde tú habitas. Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría, y a mi Dios, el Señor, le daré gracias al compás de la cítara.”
Preguntas
Estas dispuesto a buscar primero a Dios en tus momentos de angustia?
Te atreves a contarlo lo que te angustia y esperar su respuesta?