El apóstol San Pablo registra el principio de la justificación por la fe con dos ejemplos sacados del Antiguo Testamento. En Romanos 4, primero hace referencia a Abraham y luego a David.
El Antiguo Testamento enseña el mismo evangelio enseñado por el apóstol San Pablo. El principio de la justificación por la fe está en el Antiguo Testamento, así como en el Nuevo Testamento. Porque no adelantaría apelar a Abraham y David si no hubiera esta unión de principios. Pablo hace referencia al pacto Abrahámico y también al pacto Davídico.