Dos nombres pero una misma persona con la que conversamos en el podcast, "Kairos y Kronos". Por un lado Josean Larrañaga,un chico de Amara, de la misma plaza Easo, al que le gustaba mucho la música, pero que comenzó a trabajar como ejecutivo, en una empresa de Tolosa.Por otro lado Urko, el cantante donostiarra que tras la quiebra de esa empresa, decidió que su camino era la música. “Maite, maite, maitia” o “Guk euskaraz” son canciones de su primer trabajo, temas que el publico le pide que cante. Casi 50 años en los escenarios, Urko ha sido feliz, pero comienza otra etapa.