“Hoy se materializa un reto y un objetivo personal", escribía este martes en su perfil de Facebook Iñaki Malo. "Hemos conseguido que se acepten y se usen las #Chemobox en el Hospital de Cruces”. Iñaki forma parte de la comunidad maker que crea, con sus impresoras 3D, estas cajas que sirven, por ejemplo, para ocultar el dispensador de la quimioterapia. Primero fue con la complicidad de la Liga de la Justicia, pero los diseños se han ido diversificando y evolucionando con las aportaciones altruistas de los makers.
El 25 de febrero se cumplía un año desde que un padre lanzase en la red social twitter la petición de la primera #Chemobox para su hijo, enfermo de leucemia. Ahora el Hospital Universitario de Cruces se suma a la iniciativa, gracias al trabajo e intermediación realizada por la comunidad maker en Euskadi. En los micrófonos de Onda Vasca, Iñaki Malo ha trasladado su satisfacción, además, porque el Hospital de Cruces valora el uso de las Chemobox más allá de la planta de Oncología Pediátrica.