Con el rápido movimiento tecnológico que han tenido las sociedades en desarrollo y por consiguiente las diferentes industrias asociadas al entreteniendo global, la llegada de los reproductores de música portable generó toda una transición que involucró un auge en las posibilidades de creación musical así también como su transferencia. Particularmente, el cambio acelerado de lo análogo a lo digital ha creado un clima muy favorable para que las personas trabajen de manera independiente en sus proyectos. De allí que hoy por hoy, ya no se necesite explícitamente un estudio de grabación profesional, con todo lo que una producción realmente necesita, en términos de: recursos técnicos, conocimientos, dispositivos electrónicos, acondicionamiento acústico, personal calificado, entre otros.
La era digital abrió caminos y cerro antiguas formas de trabajo y en la actualidad es muy común encontrar estudios de producción musical caseros en donde ya no es necesario tener equipos de alto costo y nivel técnico. En donde una sola persona, ya sea artista o no, puede valerse como productor, compositor, interprete, manager, o lo que mejor se adhiera a su proyecto musical. Incluso, lo digital impulso el uso de Internet a tal punto que un promotor como la radio, es prescindible para que los productos musicales sean escuchados. Empero, existen obstáculos que aun con las herramientas digitales y los equipos de bajo costo que se pueden conseguir en el mercado actual, no son fáciles de sortear. En el caso de las personas que trabajan en estudios de producción caseros, un problema claro es la falta de conocimientos sobre ingeniería de sonido. Específicamente, en el campo de la ingeniería de mezcla y masterización de una canción, algunos productores no logran conseguir el resultado sonoro que canciones en estudios profesionales consiguen, ocasionando que los estudios caseros terminen por desaparecer o sus productos no sean aceptados con la misma potencia por el público a quien va dirigido.