Este es un mensaje predicado en el año 2017, en tiempos de Contra Corriente. Pese a ser un mensaje antiguo, tiene a la fecha un impacto potente en la realidad que actualmente estamos viviendo como iglesia y como país. Frente a la línea de los dos mensajes anteriores; de que como iglesia debemos fructificar, es necesario que con la ayuda del Espíritu Santo, crezca y se fortalezca en nosotros el principio del perdón, ya que este como semilla, dará como resultado el fruto del amor, el cual necesita urgentemente comer nuestra sociedad para que esta tenga un encuentro con Cristo Jesús.