En este capítulo de Kilómetros y Misterios recorremos dos tramos de carretera separados por kilómetros… pero quizá no por la misma realidad.
En la N-110, varios conductores aseguran haber sido acompañados durante la noche por luces que parecen adaptarse a la velocidad de sus vehículos, sin emitir sonido ni proyectar iluminación alguna sobre el entorno.
Semanas después, otro testigo, viajando solo, describe un fenómeno similar: una luz que se mantiene en paralelo mientras la radio pierde señal y el motor comienza a vibrar… sin llegar a fallar.
Pero el misterio no termina ahí.
Siguiendo por carreteras sorianas, en la N-122, un camionero relata cómo el vehículo que circulaba delante de él —visible durante más de quince minutos— desapareció sin previo aviso.
Sin cruce.
Sin curva.
Sin cambio de rasante.
Simplemente… dejó de estar allí.
¿Y si algunos eventos no desaparecen… sino que dejan de compartir nuestro mismo estado de realidad?
Esta noche, hablamos de luces.
De presencias.
Y de todo aquello… que decide acompañarte.