Comúnmente mal interpretado, el concepto de Dharma es central, tanto en la Bhagavad-gītā como en la práctica del Bhakti yoga. Dharma no se refiere a los buenos resultados que recibimos, como si fueran opuestos a karma, los resultados malos. Dharma se refiere a aquello que sostiene la identidad de algo. Un ejemplo: el dharma del azúcar es endulzar, si no endulza, simplemente no es azúcar.