Uno de los mayores engaños de nuestra generación es creer que Dios respalda la fuerza, la influencia o la visibilidad. Sin embargo, la Biblia nos muestra repetidamente que Dios respalda algo muy distinto: la fidelidad.
Uno de los mayores engaños de nuestra generación es creer que Dios respalda la fuerza, la influencia o la visibilidad. Sin embargo, la Biblia nos muestra repetidamente que Dios respalda algo muy distinto: la fidelidad.