Tener una línea baja, o teléfono fijo, es hoy una curiosidad de museo, casi un lujo de nostálgicos. Este no es un fenómeno exclusivamente paraguayo sino mundial, aunque en nuestro país se haya acentuado por la baja cobertura inicial de la telefonía a base de cables de cobre. A nivel Mercosur, el Paraguay conserva una red de 275.000 líneas (4% de la población), Uruguay 1.200.000 (37%), Brasil 35.000.000 (16%) y Argentina 7.600.000 (17%).