Debemos superarnos como individuos, no podemos seguir con el sentido de queja, justificando nuestra condición, es necesario cambiar, el hombre nuevo en Dios coloca las cosas viejas a un lado. Tenemos que evitar el conformismo y la fatalidad, porque en Dios todo lo podemos. Y el estancarnos no nos lleva a un lado, solamente a no prosperar. Ya Dios nos prosperó a todos, tenemos que apropiarnos de ello.