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La Ascensión del Señor puede parecer, a primera vista, una despedida.
Jesús asciende al cielo, desaparece de la vista de los discípulos, y ellos quedan mirando hacia arriba.
Pero la Iglesia siempre ha comprendido que la Ascensión no significa que Cristo se aleja del mundo.
Significa algo mucho más profundo: Cristo entra plenamente en la gloria del Padre para llenar todas las cosas con su presencia.
Por eso san Pablo dice hoy que Cristo ha sido exaltado “por encima de todo” y constituido “cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo.”
La Ascensión no es Cristo abandonando la tierra.
Es Cristo inaugurando una nueva forma de presencia.
Ya no estará limitado a un lugar físico.
Ahora podrá estar presente en su Iglesia, en los sacramentos, en la predicación del Evangelio, y en la vida de los creyentes hasta los confines del mundo.
Por eso el Evangelio termina con una promesa sorprendente: “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.”
Precisamente porque asciende al Padre, Cristo puede ahora acompañar a toda la Iglesia.
By Padre Luis M Flores AlvaLa Ascensión del Señor puede parecer, a primera vista, una despedida.
Jesús asciende al cielo, desaparece de la vista de los discípulos, y ellos quedan mirando hacia arriba.
Pero la Iglesia siempre ha comprendido que la Ascensión no significa que Cristo se aleja del mundo.
Significa algo mucho más profundo: Cristo entra plenamente en la gloria del Padre para llenar todas las cosas con su presencia.
Por eso san Pablo dice hoy que Cristo ha sido exaltado “por encima de todo” y constituido “cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo.”
La Ascensión no es Cristo abandonando la tierra.
Es Cristo inaugurando una nueva forma de presencia.
Ya no estará limitado a un lugar físico.
Ahora podrá estar presente en su Iglesia, en los sacramentos, en la predicación del Evangelio, y en la vida de los creyentes hasta los confines del mundo.
Por eso el Evangelio termina con una promesa sorprendente: “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.”
Precisamente porque asciende al Padre, Cristo puede ahora acompañar a toda la Iglesia.