Es muy triste ver esposas que cada vez que su esposo tiene un sueño o visión de algo que ha sentido en su corazón, ella le corte sus alas hablándole que será imposible, que no va a poder lograrlo nunca por numerosas razones. Tal esposa no lo está haciendo bien. La mujer es la ayuda idónea del hombre; en caso de que vea que es algo imposible, primero ore y luego tenga la confirmación y el discernimiento espiritual para abrir su boca y decir: Mi amor, estuve orando por esto que me dijiste, y el Señor puso en mi corazón que no es lo que El quiere para nosotros, estás seguro de que quieres hacerlo? Si El es un hombre de Dios puede que siempre la escuche, y a la vez sea esa una confirmación para él de que ese no era el sueño o la visión de Dios para sus vidas, si aún siendo un hombre de Dios no la escucha en algunas ocasiones, el tiempo y el fracazo le harán entender que debió escuchar más a su esposa que también es usada por Dios pues es su ayuda idónea.
Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Genesis 2:18