No hay nada como la luz de la Navidad ahora que llega la Cumbre del Clima y la activista ecologista juvenil sueca Greta Thunberg atraviesa la Península en coche eléctrico, desde Lisboa a Madrid. Greta va a tener quizá el recibimiento más luminoso de la historia. Millones de bombillas refulgentes. Los alcaldes de las grandes ciudades españolas han entrado, como niños chicos, en una carrera, quizá de pocas luces, a ver quién tiene el árbol más grande, quién tiene más bombillas y quién las enciende antes.