A su llegada al Senado le recibieron los
gritos de dimisión, dimisión proferidos desde la bancada del Partido Popular.
Desde la bancada socialista contestaron
coreando La Dana, la Dana, convirtiendo el inicio de la sesión en una algarabía
poco constructiva. Peor que ese espectáculo fue la imagen que ofreció la
bancada azul del Gobierno. Porque cuando Óscar Puente se sentó en su escaño, se
vio que no le acompañaba nadie del Gobierno. Nadie. Y esa soledad ha sido muy
ilustrativa, incluso más estridente que los gritos proferidos por la oposición.
El senador Antonio Silván exigía dimisión y
disculpas.
Las críticas del PP han sido duras pero
tampoco han sido tan hirientes como la petición de dimisión que traía el
senador de Junts Eduard Pujol para que Puente pague por el caos cotidiano de
El ministro de Transportes ha descartado que
vaya a dimitir. Ni hablar de dimisión. Ni por las contradicciones de su versión
sobre la causa del accidente de Adamuz, ni por tratar de desmentir
informaciones veraces ni por haber sido corregido por el presidente de la CIAF,
la comisión encargada de esclarecer las causas del siniestro, ni tampoco por el
desastre en el que está sumido el servicio de Rodalíes en Cataluña.
El ministro ha basculado entre el
triunfalismo y la excusa. Dice que no se puede hacer una gestión mejor de la
En realidad no se le achaca tanto lo que
ocurrió después del accidente como lo que ocurrió antes. Qué fallos o
negligencias pudieron conducir a una catástrofe con 46 muertos. Pero también se
le reprocha al ministro que sus explicaciones fueran algo peor que incompletas falaces.
Tanto que ha sido rectificado por el propio presidente de la CIAF,
cuya misión no es salvar la cara con un relato político sino investigar la
verdad de los hechos y las causas que desencadenaron la catástrofe. Ante esto
Óscar Puente ofrece una excusa, más que una disculpa.
Por supuesto no podía faltar la alusión al
dimitido Carlos Mazón y al Ventorro y a la gestión de la Dana.
Dice Puente que él no tendrá ningún reparo
en acudir al homenaje de Estado y mirará a los ojos de los familiares de las
víctimas. Tendría que añadir, si se celebra. Hoy tanto él como, sobre todo, el
presidente del Gobierno podían haberles rendido tributo en Huelva pero no han
querido someterse a semejante trance.
Ni uno, ni otro, Sánchez no va a
comparecer hasta el 11 de febrero en el Congreso para dar explicaciones y lo
hará en un pleno ómnibus sobre política internacional, otras cosas y los
trenes. Algo que se ha encargado de recordar hoy Alberto Núñez Feijóo en Espejo
Público de Antena 3.
El funeral en Huelva para las víctimas del accidente de Adamuz
Como les decía hay dos ceremonias religiosas
donde hoy se rinde tributo a las víctimas del accidente. Fueron sus familiares
los que forzaron al gobierno a suspender el Homenaje de Estado que se ha
Huelva es la capital del dolor de este
accidente a pesar que tuviera lugar en Adamuz (Córdoba). A Huelva se dirigía el
tren Alvia que descarriló y se fue por el terraplén provocando el mayor número
de muertes y Huelva está conmocionada por la acumulación de historias trágicas
de esta catástrofe.
Allí han acudido los Reyes para acompañar a los familiares
de los fallecidos. Ni el ministro Puente ni el presidente del Gobierno Pedro
Sánchez han querido estar en la ceremonia y el Gobierno ha estado representando
por la vicepresidenta María Jesús Montero y el ministro de Agricultura Luis
Planas. La ceremonia ya ha terminado y los Reyes han compartido uno momentos
muy emotivos con las víctimas.