Grabé esta meditación como quien enciende una luz suave hacia adentro.
Para derretir las tensiones que el cuerpo ha aprendido a sostener en silencio.
Para dejar de empujar lo que duele, y empezar, lentamente, a acercarme.
Un espacio para quedarme conmigo sin exigencias, sin lucha.
Para Respirar. Escuchar.
Y, quizás, volver a casa un poco más ligera.
Mica.