Entre 1900 y 1936, al menos 125 de los poco más de 700 habitantes de esta localidad turolense emigraron a EEUU para ser mineros y pastores, en busca de ahorros que les permitieran regresar y llevar una vida mejor. En busca del sueño americano. Ahora, más de un siglo después, sus calles y viviendas volverán a aquella época para ser plató de rodaje de un documental que prepara la productora zaragozana Prolight. Hablamos con su directora, Elsa Tercero, y con el investigador de esta historia, Raúl Ibáñez.