Vilma Pérez Baños vuelve a reír y te enseña con orgullo su vara en tierra, un rancho a medio hacer…Ella, que lee mi extrañeza, no deja que mi pregunta caiga sobre su piso de tablas raídas, tanto como las paredes. ¿Qué le encuentra de rico, tan lejos, rodeada de agua, lagunas, mosquitos?: ¡Hay hija, la tranquilidad, la paz”!