Comúnmente la incertidumbre es considerada algo negativo , algo que buscamos evitar a toda costa y parece que nuestra vida está llevada por el hilo de negar tal incertidumbre buscando la seguridad de manera desesperada. Pero la incertidumbre es una expresión de la vida, es un rasgo que denota su carácter tan variable, infinito en posibilidades. Aceptar y abrazar la incertidumbre como parte rectora de la vida te lleva a una situación de calma donde la apertura de la conciencia se convierte en el lazo conectivo con el mundo , con su ser,