Cuando La Palabra de Dios se refiere a algo que es deleitoso lo está relacionando con una cosa agradable, una situación placentera o simplemente algo atractivo.
He titulado esta reflexión con el nombre: CASA DE LAS DELICIAS porque quiero centrarla en lo agradable y placentero que debiera ser para alguien tener un lugar en donde se pueda sentir a gusto, y ese lugar debiera ser precisamente el hogar. Nuestra casa debiera convertirse en aquel espacio maravilloso e insuperable que causa placer y alegría a nuestra vida.
LA BIBLIA COMO NO LA IMAGINASTE