El Señor al darnos la libertad de elección, nos pone frente a dos situaciones, opuestas la una a la otra. Por un lado nos ofrece la vida y por otro la muerte. Nos da a escoger entre la bendición y la maldición, entre lo bueno y lo malo, entre hacer el bien y hacer el mal. Dos situaciones que exigen una decisión. En cada una de ellas, Dios nos ofrece su consejo y recomendación. Su inclinación siempre va a ser hacia algo favorable. Dios dice: escoge la vida para que vivas. Nos advierte de las consecuencias de nuestra elección: Si escoges la bendición tendrás larga vida, prosperidad, abundancia, serás puesto como cabeza y no por cola. Estarás delante y no detrás. Todo lo opuesto vendrá si la maldición es elegida.
LA BIBLIA COMO NO LA IMAGINABAS