En el matrimonio siempre se compartirán las bendiciones, los éxitos y los logros así como los fracasos, las decepciones y las contrariedades. Por ejemplo, cuando en un hogar, alguno de los cónyuges está encadenado a algún vicio, esa cadena se llega a convertir en un elemento que va a limitar la consecución de las metas de la familia o podría ser un lazo que impida al hogar disfrutar de las bendiciones en Cristo.
LA BIBLIA COMO NUNCA LA HABIAS IMAGINADO