Lo sensato en relación a cualquier dificultad sexual, es pedir ayuda tan pronto como se detecta el problema; ésta es la mejor manera de ahorrar mucho tiempo y sufrimiento. El paso del tiempo tiende a agravar los problemas, generar más miedos, inseguridades, falta de autoestima y finalmente interferir de manera considerable en la relación.
Carmen Pérez-Llantada, profesora del Máster en Sexología de la UNED
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