Marc Badal y Anne Ibáñez, como colectivo Kanpoko Bulegoa, forman parte del equipo de coordinación de Landarte, una programa de arte público sensible a los problemas, necesidades e intereses de la población rural navarra. Por José An. Montero
Como dijo en su día el propio Marc Badal, el campo se redescubre constantemente desde hace dos mil años. “Lo actual es la enésima reinvención del canon bucólico que arranca con Teócrito, sigue con Virgilio, los grandes momentos del Renacimiento, la novela pastoril, el romanticismo, y así hasta completar una lista interminable”. Por un lado, las diversas voces y plataformas que llegan desde la de España Vaciada, y por otro, el COVID-19, son los penúltimos capítulos de esta reinvención que ha venido acompañada de múltiples iniciativas culturales con nexo en lo rural, muchas de ellas fugaces, pero otras que han echado raíces y que están explorando las posibilidades y las limitaciones a las que se enfrenta cualquier proyecto cultural entendido como una herramienta de transformación en el territorio.