En este episodio, conversamos con Brayan Estiven, comediante profesional desde 2018, sobre su camino en el mundo del stand-up comedy. Nos cuenta cómo pasó de estudiar ingeniería de sistemas a descubrir su pasión por la comedia gracias a una clase de impro con Germán Loero. Hablamos sobre la soledad en la carrera del comediante, la diferencia entre el humor en vivo y el contenido grabado, y el impacto de Asu Mare en el interés por el stand-up en el Perú. Brayan nos explica por qué no hace chistes políticos, cómo construye su humor a partir del storytelling y la identificación con el público, y por qué cree que la comedia no tiene límites, pero el comediante sí. Además, reflexionamos sobre el papel del internet en la comedia, el hate en redes sociales y el respeto que le tiene a su trabajo.