Jesús les dijo a los Apóstoles que le trajeran los cinco panes y los dos pescados; agradeció a Dios por estos dones iniciales. Nosotros también debemos comenzar con las posibilidades que tenemos, utilizándolas con amor agradecido. La queja, de hecho, cierra todas las posibilidades, transforma situaciones en callejones sin salida; la acción de gracias que pone toda confianza en Dios abre cada situación a la generosidad divina, permitiendo que el Señor la desbloquee.