Cuando Dios decide elegir a alguien para ser parte de Su reino y su familia y para ser usado por El, no hay fuerza que se oponga. Un encuentro con el Dios del Universo no nos deja igual.
Cuando Dios decide elegir a alguien para ser parte de Su reino y su familia y para ser usado por El, no hay fuerza que se oponga. Un encuentro con el Dios del Universo no nos deja igual.