La violencia es una plaga en las vidas de muchas personas trans y que no se rigen por estereotipos de género. Las golpizas y asesinatos motivados por el odio son muy comunes, frecuentemente perpetrados con mucha crueldad. Según la Coalición Nacional de Programas Contra la Violencia (National Coalition of Anti-Violence Programs), el 44% de los asesinatos motivados por el odio que fueron reportados, fueron cometidos contra mujeres trans.