Cuando Jesús nos exhorta a 'no tener miedo', es de sospechar que tendremos que confrontar situaciones difíciles. Las palabras de Jesús caen como un balde de agua fría para quienes no asumen al pecado como parte de la realidad de la vida.
Cuando Jesús nos exhorta a 'no tener miedo', es de sospechar que tendremos que confrontar situaciones difíciles. Las palabras de Jesús caen como un balde de agua fría para quienes no asumen al pecado como parte de la realidad de la vida.