
Sign up to save your podcasts
Or


Vivimos en una sociedad que con frecuencia silencia el vasto lenguaje de las emociones, ese diálogo silente que resuena en cada uno de nosotros.
Los niños, esos seres inocentes y vírgenes de prejuicios, son educados en un sistema que aplaca la efusión emocional, que reprime el llanto y el enfado, y que camufla la tristeza en la risa forzada.
By Reynaldo ReyesVivimos en una sociedad que con frecuencia silencia el vasto lenguaje de las emociones, ese diálogo silente que resuena en cada uno de nosotros.
Los niños, esos seres inocentes y vírgenes de prejuicios, son educados en un sistema que aplaca la efusión emocional, que reprime el llanto y el enfado, y que camufla la tristeza en la risa forzada.