Desde su implantación en Euskadi, se han expedido 124 millones de recetas electrónicas, y actualmente suponen el 96% de las dispensaciones realizadas. Su implantación en las residencias de mayores supone reforzar la "seguridad para las personas residenciadas y para los propios profesionales sanitarios". Así lo ha afirmado en Onda Vasca Iñaki Betolaza, Director de Farmacia del Departamento de Salud del Gobierno Vasco. Betolaza ha explicado que en 2016 se extendieron en las 300 residencias de la CAV 1.500.000 recetas, con una media de 75 medicamentos por persona y año. El perfil del usuario es el de una persona con varias patologías y/o polimedicada: "El 68% toma cinco o más medicamentos y el 33% toman diez o más medicamentos, con la dificultad de gestión que supone".
Al mismo tiempo que se ha implantado la e-rezeta también se ha dado acceso a las residencias y a su profesionales a la historia clínica de Osakidetza "favoreciento el seguimiento de la adherencia que los usuarios de residencias tienen a los tratamientos".