Un Sabadell en Segunda División le puso las cosas difíciles a la Real Sociedad en la Copa de la temporada 1989-1990. Y no sólo porque la eliminatoria acabara decidiéndose en la tanda de penaltis, sino porque las penas máximas, las que hubo en tierras catalanas y después también sobre el césped de Atotxa, fueron tan protagonistas de la eliminatoria como los propios jugadores. Aldridge tuvo un papel determinante en ese sentido en los dos encuentros. Al final, pasó la Real, acabando con el matagigantes de aquella edición copera.