Mercy Merville se fue a la mina buscando dinero para poder operarse, no lo consiguió. Pero vivió experiencias que le mostraron la dureza de mina. Después de volver dice que “la mina no es para cualquiera”.
Su travesía comenzó en febrero, viajó por más de ocho horas en lancha, carro y caminata para llegar a la ahora famosa Mina Bulla Loca, lugar donde hay miles de personas tratando de encontrar un punto brillante en la arena, que les permita salir adelante.
Durante semanas puso en riesgo su vida tratando de conseguir un punto de oro que le permitiera ahorrar para su operación, pero, por el contrario, se enfrentó a la realidad de buscar entre desperdicios de otros mineros.
Durante el programa Háblame bajito, que transmite Radio Fe y Alegría Noticias, Mercy Merville narró sus vivencias alertó a la población de los peligros que trae la vida en las minas. Dice, “gracias a Dios estoy bien, viva y con muchas experiencias vividas”