En el libro “La Doctrina Secreta de Anáhuac”, no refuté a Nostradamus, pero sí afirmé en forma enfática que EL DÍA NI LA HORA, NADIE LA SABE, ni el Hijo, ni aún los Ángeles del Cielo como dicen las Sagradas Escrituras, SINO EL PADRE…
Pienso que la humanidad ha rasgado SEIS SELLOS del Apocalipsis de San Juan y que sólo FALTA EL SÉPTIMO. Nostradamus se atreve a decir que el evento éste, catastrófico, final, será para el año 1999; allá Nostradamus con su profecía; la he comentado y eso es todo. Pero los hermanitos Gnósticos la exageran. En estos instantes no tengo más que afirmar o ratificar lo que ya dije en “La Doctrina Secreta de Anáhuac”: Que el día ni la hora, nadie la sabe sino el Padre…