El tiempo es oro, decimos. Y, cuando llega algún descanso, ¿qué?…. El verdadero lujo no hay que buscarlo en unas vacaciones pagadas, en un crucero… sino en dedicarse ese tiempo que no solemos tener para repasar nuestros pasos, nuestras prioridades, nuestra vida… y contemplar…. Quizás entonces descubriremos que no andamos. tan solos como creemos.