EEUU ya se dio cuenta de que no puede con China, y que como mucho, esta guerra comercial que le ha planteado, para la que ha venido utilizando su disuasión militar en el mar de China Meridional, sólo puede acabar en empate en el mejor de los casos. Pero aún así, se resiste si quiera a las tablas, e intenta revolverse como gato panza arriba.