Muchos celebran lo que llega, pero descuidan lo que debe permanecer. Ahí se pierde la evidencia: no por falta de bendición, sino por falta de gobierno. Dios no busca impresionarte con momentos; te forma como administrador.
Muchos celebran lo que llega, pero descuidan lo que debe permanecer. Ahí se pierde la evidencia: no por falta de bendición, sino por falta de gobierno. Dios no busca impresionarte con momentos; te forma como administrador.