El ser padres y madres es papel muy satisfactorio pero también agotador, sobre todo si le sumamos la exigencia de ser los mejores, pero aquí la cuestión es no ser los mejores padres si no reflexionar, ¿para qué o para quienes se quiere ser el mejor?, ¿para tus hijos?, ¿tus padres?, ¿tu imagen? o ¿tus ideales?