
Sign up to save your podcasts
Or


La fe no nace de mí,
la fe tú la das, Señor.
Tu Espíritu abre mi alma
y me aferra a tu favor.
La fe no nace de mí,
es un regalo de tu amor.
Tú despiertas mi esperanza,
tú renuevas mi corazón.
Yo vivía en mis tinieblas,
ciego al bien, lejos de ti.
Pero hablaste en tu Palabra
y tu luz cayó en mí.
No fue fuerza, ni deseo,
fue tu Espíritu en acción,
el que abrió mis manos frías
a tu gracia y tu perdón.
Cuando dudo, tú me tomas,
me sostienes en tu paz.
Cuando caigo, tú me buscas,
y me vuelves a levantar.
La fe no es obra mía,
es tu vida en mi interior.
Es tu Espíritu diciendo:
“Cristo es tuyo, hijo de Dios.”
Haz crecer mi fe, Señor,
por tu Espíritu de amor.
Haz sonar tu voz en mí,
para nunca huir de ti.
La fe no nace de mí,
la fe tú la das, Señor.
Tu Espíritu abre mi alma
y me aferra a tu favor.
La fe no nace de mí,
es un regalo de tu amor.
Tú despiertas mi esperanza,
tú renuevas mi corazón.
By Academia CristoLa fe no nace de mí,
la fe tú la das, Señor.
Tu Espíritu abre mi alma
y me aferra a tu favor.
La fe no nace de mí,
es un regalo de tu amor.
Tú despiertas mi esperanza,
tú renuevas mi corazón.
Yo vivía en mis tinieblas,
ciego al bien, lejos de ti.
Pero hablaste en tu Palabra
y tu luz cayó en mí.
No fue fuerza, ni deseo,
fue tu Espíritu en acción,
el que abrió mis manos frías
a tu gracia y tu perdón.
Cuando dudo, tú me tomas,
me sostienes en tu paz.
Cuando caigo, tú me buscas,
y me vuelves a levantar.
La fe no es obra mía,
es tu vida en mi interior.
Es tu Espíritu diciendo:
“Cristo es tuyo, hijo de Dios.”
Haz crecer mi fe, Señor,
por tu Espíritu de amor.
Haz sonar tu voz en mí,
para nunca huir de ti.
La fe no nace de mí,
la fe tú la das, Señor.
Tu Espíritu abre mi alma
y me aferra a tu favor.
La fe no nace de mí,
es un regalo de tu amor.
Tú despiertas mi esperanza,
tú renuevas mi corazón.