Por primera vez, la tradición que celebra el regreso de las ánimas de nuestros seres queridos y toda la experiencia que representa esta fiesta que une a todos los mexicanos, une los corazones de dos estados de la república, MICHOACAN Y ZACATECAS, para engrandecer nuestra cultura, recordarnos que hay vida después de la muerte y compartir sus olores, sus colores y sus sabores con las familias mexicanas.