Las autoescuelas de la comarca vuelven a alzar la voz ante un problema que, aseguran, lleva años agravándose: la falta de examinadores para las pruebas prácticas del permiso de conducir. Una situación que está provocando importantes retrasos, acumulación de alumnos y largas listas de espera para poder acceder al examen práctico.
Desde centros de formación vial como Autoescuela Monje y Autoescuela Ibi denuncian que el problema no es puntual, sino estructural, y que afecta tanto a alumnos como a las propias autoescuelas.
José Antonio Monje, responsable de Autoescuela Monje, explica que “la situación es insostenible. Los alumnos terminan su formación y tienen que esperar meses para examinarse porque no hay suficientes examinadores”.
En la misma línea se expresa Llorens Calabuig, desde Autoescuela Ibi, quien asegura que “llevamos cerca de cinco años arrastrando este problema. Cada vez hay más alumnos acumulados y menos capacidad para dar respuesta”.