El bip de mi móvil me anunció que tenía un mensaje. No lo atendí. El panel que se desarrollaba absorbía todo mi interés, los testimonios de vida que las asistentes presentaban, eran verdaderos ejemplos de lucha, espíritus guerreros. Esas mujeres hablaban sobre cómo habían logrado enfrentar situaciones que a muchos de la audiencia nos daba material para reflexionar sobre lo sencillas que nuestras vidas han sido, comparadas con las de quienes exponían sus vivencias.